La histórica fábrica de cartulinas recicladas y biodegradables confirmó el cierre definitivo de su planta en Tornquist, luego de haber suspendido a sus empleados.
La empresa Papelera del Sur confirmó el cierre definitivo de su planta en Tornquist.
La crisis industrial sumó un nuevo capítulo en el sudoeste bonaerense. La empresa Papelera del Sur confirmó el cierre definitivo de su planta en Tornquist, una decisión que dejará sin empleo a unos 160 trabajadores y provocará un fuerte impacto económico en la localidad. La firma, dedicada históricamente a la producción de cartulinas recicladas y biodegradables, argumentó problemas de rentabilidad y dificultades para competir con los productos importados.
Según informó La Nueva, la noticia fue comunicada este miércoles a los representantes del sindicato papelero, después de que la compañía suspendiera temporalmente a sus empleados y paralizara la producción. Aunque los trabajadores mantenían expectativas de encontrar una alternativa que permitiera recuperar la actividad, la empresa confirmó que no continuará con sus operaciones.
Gustavo Lanaro, secretario general del gremio, explicó que los responsables de Recursos Humanos de Interpac convocaron a los representantes sindicales a una reunión en Bahía Blanca, sin anticiparles el motivo del encuentro.
“Nos llamaron por teléfono para ver si podíamos arrimarnos a Bahía. La verdad que no sabíamos lo que iba a pasar porque no nos habían adelantado nada. Cuando llegamos nos dieron la noticia”, relató el dirigente a Noticias Tornquist.
La decisión afecta a unos 110 empleados comprendidos dentro del convenio colectivo de trabajo, entre afiliados al sindicato y personal que se encontraba a prueba. A ellos se suman aproximadamente otros 50 trabajadores fuera de convenio, por lo que la cantidad total de puestos laborales afectados ronda los 160.
“Veíamos que la veníamos porfiando, que las cosas obviamente no venían de la mejor manera, pero también teníamos esperanza. La verdad que hoy nos dieron esta noticia y estamos helados”, reconoció Lanaro.
De acuerdo con las explicaciones que recibió el sindicato, la compañía fundamentó el cierre en la pérdida de competitividad de su producción frente a las cartulinas provenientes del exterior, en un escenario internacional caracterizado por una elevada oferta de papel.
“Dicen que esto no es rentable, que sobra papel en todo el mundo y que es imposible competir. Nosotros tenemos una máquina bastante vieja y se hace imposible competir con la cartulina que está entrando de afuera, tanto por la cantidad como por los costos”, explicó el representante gremial.
El dirigente señaló que las dificultades económicas se habían profundizado durante los últimos meses, aunque hasta el momento de la reunión todavía existían expectativas de encontrar una salida que permitiera sostener la actividad industrial.
Sin embargo, la decisión empresarial fue terminante. Según indicó Lanaro, las instalaciones quedaron cerradas inmediatamente después de comunicarse la medida. “Pusieron un candado a la Papelera. Básicamente hoy ya está cerrada la fábrica”, afirmó.
Fuente: Agencia DIB